Introducción al Espacio Público
El Espacio Público juega un papel fundamental en el intercambio comunicativo de las sociedades contemporáneas. Se encuentra por definición libre de intereses locales o exclusivos. Su naturaleza es accesible y contempla la inclusión de propuestas y posturas diversas. En su interior permite gestar un intercambio sensible entre discursos heterogéneos, y por medio de él se puede llevar a cabo una libre discusión que permita hallar respuestas incluyentes generadas de manera colectiva.
La exsitencia del Espacio Público, una dimensión tanto física como sociocultural, depende de su ejercicio por parte de la ciudadanía, del aprovechamiento que se le da en la vida cotidiana. Representa una arena ideal para ubicar colectivamente las problemáticas sociales y hallarles una solución, a partir del intercambio y la discusión.
En él residen distintos tipos de intercambio comunicativo, entre ellos la comunicación verbal, la no verbal, los encuentros espontáneos, las reuniones ritualizadas, y la unificación masiva de mensajes. Por lo tanto puede desempeñar, si se respeta su naturaleza, un papel fundamental dentro de la vida comunicativa de una sociedad urbana.
El filósofo alemán Jurgen Habermas, en su trabajo “Further reflections on the public sphere” aborda el concepto de la esfera pública o espacio público, en el cual identifica tres propiedades fundamentales:
La primera es la inclusividad, su carácter incluyente, es decir que este espacio es accesible para todos sin distinción.
La segunda propiedad es la igualdad, su carácter igualitario. No sólo tiene toda persona acceso a él, sino que además, en su interior, nadie tiene prioridad sobre alguien, se comparte por todos los participantes desde una posición igualitaria.
La tercera se refiere a la apertura, en el sentido de que cualquier asunto, sin restricción, puede ser lanzado a discusión entre todos los participantes del espacio público.
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